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sábado, 23 de febrero de 2013

No estamos en paz, estamos en tregua

Javier Bazán

Escribí el 17 de julio del 2011, a raíz de la falsa huelga de hambre de los mapuches terroristas que habían emboscado al fiscal Elgueta y de las palabras del senador de la UDI Hernán Larraín a propósito de la misma: “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin liberó a los terroristas porque temía que les causaran problemas...

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sábado, 5 de enero de 2013

La lagartija siempre genera otra cola

Tomás Bradanovic

El 7 de marzo del 2012, a unos 50 km de Junín de los andes en Argentina, una patrulla detuvo para control rutinario de documentos a una camioneta con tres ocupantes. En algún momento uno de los ocupantes de la camioneta saca su arma de puño y dispara por la espalda al policía José Aigo.

Después de un intercambio de disparos, dos de los tres ocupantes se arrancan internándose en los faldeos de la cordillera.

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domingo, 23 de diciembre de 2012

El derecho a arrasar con los derechos


En 1974, cuando cayó el líder del MIR Miguel Enríquez, la banda terrorista había cumplido nueve años de asaltos, bombazos, secuestros y asesinatos de policías.

El 5 de octubre de ese año se descubrió la casa donde se refugiaba y al llamado a su puerta respondió con ráfagas de metralla que la atravesaron con ánimo de abatir a los visitantes. El oficial que dirigía la operación alcanzó a arrojarse al suelo evitando ser alcanzado cuando sintió desde el interior el amartillar de las armas. Con la llegada de refuerzos se respondió el fuego en el que el terrorista encontró la muerte.

El gobierno actual de Chile considera que su muerte constituyó delito y, a casi 30 años de los hechos, ha pedido que se procese a los militares que participaron en la operación.

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jueves, 21 de junio de 2012

Si esto pasa, los chilenos somos imbéciles. Con Presidente y todo.


Me proponía escribir sobre la artimaña dada a conocer ayer sobre la cocinada causa de la muerte del ex-general Alberto Bachelet, sorprendido en movidas para subvertir a la Fuerza Aérea en favor del castrismo. Pero he preferido replicar la columna que sobre este tema compuso Hermógenes Pérez de Arce, mucho más versado que yo en este tema, aunque no más indignado que todos nosotros por lo que está pasando.

Alguien se preguntará cómo es posible que la justicia haya demorado 38 años en comprobar que el general Bachelet falleció a causa de torturas recibidas en marzo de 1974.

Es que nunca se habían dado las condiciones para esta "tormenta perfecta": un gobernante como Sebastián Piñera, que designa y mantiene como Director del Servicio Médico Legal a un mirista activo (quien declaró paladinamente serlo ante la televisión, oportunidad en la cual incluyó, dicho sea de paso, una acusación falsa en mi contra); y un juez de izquierda dispuesto --como todos los de su clase-- a pasar por sobre las normas legales que le vedan conocer de hechos prescritos.

domingo, 18 de julio de 2010

El TOCOPI es grande, muy grande.

Cierta tarde de hace años me crucé con Sebastián Piñera que venía a paso vivo cargando archivadores y papeles. Lo identifiqué porque ya entonces era un personaje famoso, pero ese fugaz vistazo fue suficiente para captar a una persona energética, orientada a la acción.

Antes de ese momento ya me habían contado lo del negocio de Bancard, que prefirió iniciar por su cuenta en vez de reportarle al que le habría hecho el encargo. Más tarde supe del affaire de la radio Kioto; de su tibia reacción frente a las “denuncias” de pedofilia hacia un líder rival; y de haber declarado al gobierno militar como el peor de nuestra historia (según leí a Hermógenes Pérez de Arce, hasta ahora no he conocido otra fuente). Todo este anecdotario me confirmó plenamente la impresión de ese día: un tipo movido que va derecho a su objetivo sin demasiados miramientos.