por RAFAEL CAVIEDES
Académico de la Universidad de Los Andes
Aquellos que creían que después de la caída del muro de Berlín y el estrepitoso fracaso del socialismo real, las doctrinas marxistas estaban muertas, se estarán convenciendo de su error al analizar con más detención las bulladas marchas y protestas realizadas por los estudiantes el año recién pasado.
El sociólogo Antonio Leal, ex comunista, en su columna de El Mostrador, referida a su libro “Gramsci”, reconoce el regreso del pensamiento marxista en los líderes estudiantiles, pero no con aquella vertiente estalinista que conocimos los años 60 y 70, sino revestido de una forma más sutil, más seductora, intelectualmente bien elaborada, que le da un nuevo carácter ético e, inclusive, estético, atractivo para jóvenes e idealistas del nuevo pensamiento marxista y que marchan por la calles, quizás sin saberlo, de la mano de Gramsci.
