A mis padres, hermanas, cónyuge, hijas, nietos, yernos, consuegros, tíos, primos, compañeros de la promoción ESCAR 1964-1965, INSUCAR 1982-1983, a mis abogados defensores y amigos en general.
Quiero compartir con ustedes mi verdad en estas últimas horas de libertad, después de haber sido condenado a cinco años y un día, junto a tres Oficiales Jefes de la Armada de Chile y un Prefecto Zonal de la Policía de Investigaciones, como coautores del delito de secuestro calificado, según sentencia definitiva dictada por la segunda sala penal de la Corte Suprema, presidida por el ministro Milton Juica.
