La decisión de la cúpula concertacionista de postular a Michelle Bachelet en el 2013 fue tomada el 2010 y con ese fin se la instaló en la ONU para alejarla y blindarla de las esperadas preguntas que sobrevendrían con la nueva administración.
Pretender que algún rasgo de su gestión pasada fue tan sobresaliente que inspiró al progresismo que lidera Ban Ki-Moon para crearle el puesto de "Mujer Maravilla", es tan descaminado como suponer que una tarea de características equivalentes haya impresionado al mismo grupo para instalar a Ricardo Lagos como "Capitán Planeta", cuando éste quedó sin figuración luego de salir de La Moneda.
Aunque hay diferencias. A Lagos no le prohibieron hablar, y desde entonces hasta hoy no ha dejado de hacerlo hasta por los codos. Para Bachelet la prohibición fue absoluta.
